Llueva o haya sequía, Fuentes tendrá casi medio millón de metros cúbicos de agua, un millón y medio de litros por hectárea al año. Esa es la dotación que van a recibir este año los 60 propietarios de 280 hectáreas de la zona de la Mataelvira. Pero faltan regantes para sumar toda la superficie prevista en el proyecto presentado en 2017 a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) y publicado hace unos días en el Boletín Oficial del Estado. La comunidad de regantes de Fuentes ha convocado una asamblea general, abierta al público, pasado mañana miércoles, a las 18:30 en el salón de la Huerta. Ese día darán información del estado actual del proyecto y los criterios para admisión de nuevos socios, entre otros asuntos.
La publicación en el BOE del 26 de febrero abre un plazo de un mes para formalizar la entrega del proyecto definitivo a la CHG, para el que hace falta incorporar 28 hectáreas. Cuando ocho años atrás se presentó el proyecto inicial había 59 agricultores en la comunidad de regantes. Sumaban 275 hectáreas a regar con el agua de la depuradora de Fuentes. Debido a la demora sufrida desde entonces, cuatro agricultores se han retirado de la comunidad, lo que ha restado 23 hectáreas que ahora faltan, junto a otras 5, para cubrir las 280 prevista en el proyecto concedido por la CHG. En este momento hay 55 agricultores que suman 252 hectáreas.

La concesión consiste en aprovechar las aguas residuales de Fuentes, una vez tratadas en la estación depuradora, que son vertidas a la Madre. Ese agua va al arroyo la Madre desde que se construyó la depuradora. La comunidad de regantes de Fuentes fue creada, a petición de Miguel Fernández, entonces presidente de la cooperativa, para reclamar que los 560.000 metros cúbicos de agua depurada al año no se perdieran arroyo abajo. La CHG ha accedido a la petición por medio de un concurso público que ofrecía repartir 20 hectómetros cúbicos entre diferentes comunidades, si bien en Fuentes reserva el 25 por ciento del caudal saliente de la depuradora para mantener el cauce ecológico del arroyo.
No es poco lo que queda para los regantes de Fuentes: 420.620 metros cúbicos al año. Del reparto se beneficiarán unas 112 pequeñas parcelas que ahora son de secano y pasarían a regadío. La media es de 2,5 hectáreas por parcela, aunque el propietario que más tiene cuenta con 18 hectáreas en la zona regable. En los ocho años transcurrido desde que se lanzó la idea, la mayoría de los agricultores ha sembrado olivos, la mitad de ellos en intensivo, aunque la tendencia es que todos acaben en superintensivo. La dotación de un millón de litros por hectárea supone mantener cada olivo con 60 litros diarios durante los cinco meses que van de mayo a septiembre. Eso permite triplicar la producción, según Miguel Fernández, secretario de la comunidad de regantes.

En la asamblea convocada este próximo miércoles no se abordará la renovación de los cargos de la actual comunidad de regantes, cuyo presidente es Francisco Martínez, alcalde de Fuentes. El alcalde, que no es ni agricultor ni regante, fue elegido presidente para pilotar el proceso inicial de gestación del proyecto, pero ahora va a dar un paso al lado con la intención de que una nueva junta rectora normalice la vida de la comunidad y gestione su futuro. Sin embargo, los responsables actuales han decidido posponer los cambios para no entorpecer el proceso de admisión de nuevos socios y la entrega a la CHG del proyecto definitivo, cuyo plazo termina el 26 de este mismo mes.
La renovación de la junta rectora se hará en una segunda asamblea, en la que ya estén integrados de pleno derecho los nuevos socios que se puedan incorporar a raíz de la reunión de este miércoles, a la que están invitados todos los agricultores de la zona susceptible de recibir el agua de la depuradora.