En la vida, cada día tiene su afán y en el voleibol, cada set tiene su voluntad. A un primer set de inspiración diabólica puede sucederle otro celestial, un tercero magnífico, un cuarto despreciable y un quinto agónico. Ese es el resumen del partido disputado esta tarde frente al Coslada en el pabellón de la Estación. Una auténtica montaña rusa de sensaciones, un torbellino de emociones contrapuestas. Mal, excelente, bien, regular, fatal... Culminado, eso sí, con una victoria ante el Coslada por 3 a 2 que sella una trayectoria de trece partidos ganados y apenas tres perdidos. Balance sobresaliente que consolida al Fuentes de voleibol femenino en segunda posición, con siete punto de ventaja con respecto al tercero, el Buñola, y a cinco punto del líder, el Universidad de Granada. Restan seis encuentros para concluir la liga y uno de ellos será contra el que encabeza la clasificación.

El partido de esta tarde pudo haber empezado peor, pero sólo empezó mal. Algo no funcionaba desde que la bola empezó a volar. Visto el arranque, las del equipo fontaniego ni estaban ni se les esperaba en el pabellón de la Estación. Les falta gas, dijo alguien, pero no metano. Lo que les falta es la planta, respondió otro. Pero la planta de plantar los pies en la cancha y hacer lo que saben, jugar al voleibol como las mejores. O había mucho rival enfrente o es que las locales no habían comparecido. Lo primero ha sido cierto. El rival ha llegado con ganas de hacer sudar a las de Fuentes. Han jugado mucho, especialmente en defensa y en posicionamiento. Las madrileñas, resolutivas y contundentes, las andaluzas volátiles como el biogás. Conclusión, 18-25 para las visitantes.

Sin embargo, como en la vida, en el voleibol cada set tiene su afán. Y vino el segundo set, magníficamente ejecutado 825-11), y el tercero, sin discusión también para las de Fuentes (25-17), pero ¡ay!, llegó el cuarto (21-25). En el quinto set la bola ha salido a la cancha desbocada pidiendo a voces un domador. El resultado ha podido acabar de cualquier lado y, por fortuna -también por mérito de las deportistas, aunque menos- ha acabado en el zurrón del Fuentes. El domador-entrenador, Moisés de Hoyo, tuvo que espolear al equipo a mitad del primer set diciéndole a las jugadoras que así no se puede empezar un encuentro. Cada partido tiene su "trampa", dice De Hoyo, y hay que salir como si en él fuera la vida. Sin olvidar que los rivales, ocupen en la tabla la posición que ocupen - el Coslada está en la mitad- son todos de primera nacional.

En esto del deporte amateur, hay días malos, otros salen regulares y la mayoría salen buenos para el Fuentes de voleibol femenino. Hay días malos, como el de hoy, y rivales exigentes, como el Coslada. Pero el balance es bueno. Lo dice el repaso de lo ocurrido en lo que va de temporada. Trece victorias y tres derrotas. Quedan seis partidos y el Fuentes acumula puntos para terminar este año con un resultado ajustado a los objetivos trazados, que son repetir la hazaña de acabar, como el año pasado, en la cabeza de la categoría. A todo gas, planta aparte.